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Me gustas cuando callas porque estas como ausente.

viernes, 24 de octubre de 2014




Siempre me he sentido más cercana al hielo, pero a un hielo capaz de sublimarse en un atropellado instante.

Sharon Eliana

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Me siento tan ajena a mi misma. Como si la que ha estado viviendo los últimos meses no fuera yo, si no una completa desconocida. ¿Donde quede? ¿Como me encuentro? 
Estoy perdida, traslocada, extraviada en un lugar del que no puedo salir.
No se de donde brota esta sensación de irrealidad, de miedo. Quiero huir, quiero irme, quiero volver a sentirme como yo misma. Hay cambios. No los quiero. No los necesito.
Se siente como una gran necesidad de alejarme y esconderme del mundo entero. Me necesito a mi. Únicamente a mi.  

jueves, 18 de septiembre de 2014

Llénate de mi



Llénate de mí. 
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame. 

Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora, 
Soy el que pasó saltando sobre las cosas, 
el fugante, el doliente. 



Pero siento tu hora, 

la hora de que mi vida gotee sobre tu alma, 
la hora de las ternuras que no derramé nunca, 
la hora de los silencios que no tienen palabras, 
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias, 
tu hora, medianoche que me fue solitaria. 



Libértame de mí. Quiero salir de mi alma

Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre. 
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta. 
No, no quiero ser esto. 
Ayúdame a romper estas puertas inmensas. 
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas. 
Así crucificaron mi dolor una tarde. 



Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro. 

Mi corazón no debe callar hoy o mañana. 
Debe participar de lo que toca, 
debe ser de metales, de raíces, de alas. 
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve, 
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa. 



No, no puede ser, no puede ser, no puede ser. 

Entonces gritaría, lloraría, gemiría. 


No puede ser, no puede ser. 

¿Quién iba a romper esta vibración de mis alas? 
¿Quién iba a exterminarme? ¿Qué designio, qué? palabra? 
No puede ser, no puede ser, no puede ser. 
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma. 



Porque tú eres mi ruta. Te forjé en lucha viva. 

De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste. 
Tienes de mí ese sello de avidéz no saciada. 
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes. 
Vamos juntos. Rompamos este camino juntos. 
¿Ser? la ruta tuya. Pasa. Déjame irme. 
Ansíame, agótame, viérteme, sacrificarme. 
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites. 



Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca, 

inundando las tierras como un río terrible, 
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos, 
destrozando, 
quemando, 
arrasando 
como una lava loca lo que existe, 
correr fuera de mi mismo, perdidamente, 
libre de mí, Curiosamente libre. 
¡Irme, Dios mío, irme!

Pablo Neruda

domingo, 31 de agosto de 2014

Sharon tiene novio.
No lo creo porque soy Sharon. Es tan extraño. Es tan bonito. 
Soy feliz.



"Quedamos en vernos pronto. Me dio vergüenza decirle que deseaba verla al otro día o que deseaba seguir viéndola allí mismo y que ella no debería separarse ya nunca de mí." 
Ernesto Sábato - El Túnel

Metas para este semestre.


Hace ya casi un mes que volví a clases, peo nunca es tarde para establecerse metas.

1.- Sacar 90 en mínimo un examen de CADA materia.
2.- Repasar ingles mínimo 5 horas por semana y francés mínimo 3 horas por semana.
3.- Hacer ejercicio.
4.- Ahorrar.
5.- Comer más saludable y eso implica llevar lonche y no comprar nada de chatarra.
6.-Terminar de arreglar mis dientecillos.
7.- Dejar que mi cabello siga creciendo.
8.- No faltar a la facultad si no es necesario.
9.- Integrarme más al grupo de Medicina humanista.
10.-No perder mi celular.
11.- Ir al psiquiatra.
12.- Aprender todo lo posible cuando este en guardias, es decir ser voluntaria para todo lo que pueda.
13.- No reprobar ningún examen.
14.- Leer mínimo 3 libros ajenos a medicina.
15.- Ir al cine cada vez que se estrene alguna de las películas que me interesan.

domingo, 24 de agosto de 2014

¿Me permite pensar en usted? ¿Me permite quererle?
Es más un aviso que un pedido. Es más un hecho que una advertencia.
Me doy el lujo de decir todo esto, porque se que le quiero. Se que le anhelo, se que le respiro.
Se que le quiero.

miércoles, 13 de agosto de 2014

"No tuvieron final feliz, pero sonrieron todas las horas que pasaron juntos. Y solo por eso, valió la pena."
Querer a alguien no solo es luchar por esa persona, si no también  darse cuenta que cuando uno no puede hacer feliz a esa persona, debe alejarse lo más pronto posible.

martes, 12 de agosto de 2014

Cada vez que hago esto, vuelvo a tener el mismo pensamiento en mi cabeza. Ese que me repite una y otra vez que merezco estar sola por todos los días de mi vida. 

No se como permití que todo esto llegara tan lejos. Hice mal y no se como arreglarlo. Supongo que lo único que puedo hacer a estas alturas, es detenerlo, a no permitir que avance más.

Yo sabía que me sentiría de esta forma. Completamente mal. Pero prefiero sentirme yo de esta forma a lograr que alguien más lo haga por mi.

Quiero poder alargar esto tanto como pueda. Porque muy dentro de mi, se que fue algo, tonto e injusto. Pero ya es tarde.  
Pero quedan las risas, la alegría, la felicidad, la emoción, los nervios, todo. Todo se queda ahí, esperando para atacarme y decirme hasta el cansancio que cometí el peor error de mi vida.

jueves, 7 de agosto de 2014

Una sombra.


Era una fría noche de marzo a pesar de que la primavera había llegado hacia una semana. El cielo negro, con la sonriente luna en cuarto creciente caía sobre la ciudad donde un suave viento atemorizaba a los árboles, quienes incapaces de esconderse, solo agitaban sus ramas.
Esa noche al fin había logrado tener la casa vacía, solo para ella. Mientras caminaba, sus piernas temblaban, el vestido que había decidido usar aquella soleada mañana no la protegía del cambio de humor que había sufrido el clima. Caminaba a pasos agigantados, se sentía ansiosa por llegar a su hogar, cubrirse con una manta y beber una copa de ese vino tan dulce que su padre guardaba celosamente.
Estaba a unos metros de llegar a su casa, cuando pudo notar una figura que estaba de pie frente a su casa, observando la ventana que correspondía a su habitación.
La luna se había ocultado dando paso a un cielo completamente negro, todo oscuro sin estrellas. Se le heló la sangre. El viento soplo fuerte y sus delgadas piernas no fueron capaces de sostenerla y cayo al suelo golpeando su rotula. Gimió de dolor al tiempo que tocaba su rodilla. Sintió que la temperatura aumentaba pero aún así, ella sentía frío. Se dejo caer en el frío asfalto de la acera y de nuevo volvió la vista a su casa. La persona o lo que sea que fuese, seguía con la vista fijada en la misma dirección. Sintió un escalofrío recorrer su cuerpo. ¿Quién era? ¿Qué quería?
Trago saliva y pudo notar por primera vez que su piel era muy pálida. Comenzó a recordad lo sucedido durante el día. Ahora algo la acechaba, podía oler el peligro, lo sentía, lo respiraba y este se aprovechaba para invadir cada célula de su ser.
Se puso de pie e hizo una mueca de dolor al apoyar su peso en la rodilla lastimada. Comenzó a caminar con cautela hacia su casa, se acercaba cada vez más  pero quien sea que fuese que estaba ahí, parecía no darse cuenta de la presencia de la joven, eso era lo que aparentaba, pero por alguna razón, ella sentía que él sabia de ella y la estaba esperando.
Oh, él sabía, la necesitaba, la quería, tenía que poseerla para existir. Estaba segura. 
Cuando estaba a unos pocos centímetros de ellos desvío la mirada mientras la gélida sensación se afianzaba de su cuerpo. Sintió la sangre fría y la piel caliente. Desesperación. Cuando regreso su mirada, ahora la cosa la observaba. Ella sabia que la observaba a pesar de que no parecía tener ojos. Ella lo sabía, sabia que la observaba y también supo que sonreía a pesar de que no había modificado sus facciones. Se acerco aún más y sintió la necesidad de tocarlo. Tocar a ese ser extraño que la observaba y sonreía obscenamente, a ese ente que parecía desear que sea acercara, a ese ser que le ocasionaba una mezcla de repugnancia y fascinación inmensa.
Las cuencas vacías en su rostro penetraron sus ojos. Sintió la mirada —si se le podía llamar así— dentro de la suya. Sintió que eso la necesitaba más que a nada en todo el mundo, la anhelaba. Y por un súbito instante supo que ella lo quería a él
Lentamente su mano se acerco más y más hasta que su tacto percibió lo desconocido. Sintió como su tibia piel se congelaba, sintió que se fundía con la oscuridad. Ahora formaba parte de ella. Una sola. Una oscuridad arrasadora. Un vació aterrador. Una nada.